Para siempre (Un pavo rosa: Entreactos)

Hoy os traigo GRATIS el primero de los Entreactos, la nueva remesa de relatos de Un pavo rosa. Estos relatos ahondan un poco más en personajes o situaciones que solo se apuntan en los libros. En este caso, por ejemplo… ¿cómo surgió la amistad entre Álex y Jorge? ¿Y es realmente Nick la primera chica en el corazón de Álex?

Los he llamado “Entreactos”, porque están pensados para leerse entre el acto I y el acto II. 🙂 Obviamente, SPOILERS del acto I en todos.

También puedes descargarte este relato en PDF o leerlo en Wattpad.


PARA SIEMPRE

 

1

Jorge no creía en el amor de las películas de Hollywood, pero La boda de mi mejor amigo era una de sus películas favoritas.

No es que le gustaran especialmente las comedias románticas. Esa época ya había pasado. Cuando Álex y él tenían catorce años y la costumbre de ir al cine los viernes había derivado en los recientes Ciclos Oficiales de Cine del Club de los Marginados, Álex insistió en ver una película de amor con Julia Roberts de protagonista.

—¿Ya no quieres ver la cuarta parte de Alien? —se atrevió a quejarse Jorge, no muy convencido con el cartel de colores pastel.

—Claro que sí —aseguró Álex—, pero creo que deberíamos ampliar nuestros horizontes. Siempre vemos películas de acción o de guerra.

—Porque son las que molan —argumentó Migue, que también tenía voz y voto en el comité, algo sorprendido ante la intrusión femenina.

—Queremos algo más realista —se quejó también Cheli, y Jorge se preguntó si la petición de Álex no vendría indirectamente de ella—. No vale que vosotros seáis los que siempre decidís.

—Pero a mí este rollo me aburre. —Migue hizo una mueca.

—Claro, y yo no bostecé en absoluto cuando quedamos para ver La Roca. —Cheli se cruzó de brazos.

Ese fue el primer amago de cisma que detectó Jorge entre los cuatro, aún muy al principio, y por eso se puso rápidamente de parte de Álex y Cheli. Después de todo, no les haría daño ver más películas realistas.

Sin embargo, cuando se sentaron en las butacas de la sala del cine, Jorge sintió el codo de Álex contra el suyo, la miró de reojo y supo que la elección de película no era solo de Cheli. Álex también quería verla, sin duda. Estaba completamente embebida en lo que pasaba, con las palomitas casi cayéndole de los labios, ajena a los ojos que la contemplaban.

La boda de mi mejor amigo era una comedia romántica moderna en la que la chica no se queda con el chico. Julia Roberts y Cameron Diaz estaban muy buenas, y el argumento era divertido, pero no dejaba de ser una película de Hollywood en la que todo el mundo comprende su lugar en el mundo y, al final, hasta el amigo gay coge un avión para que Julia Roberts no se quede sin pareja de baile, porque eso sería lamentable.

Jorge tenía ganas de soltar algún comentario irónico, pero el contacto del brazo de Álex contra el suyo lo dejaba sin fuerzas. Los dedos de Álex le rozaron y, por un instante, Jorge creyó que iban a cogerse de la mano; extendió las puntas de los dedos como tímida invitación y Álex le apretó la mano, o quizás solo tres dedos, no mucho antes de que comenzaran los créditos del final; su palma fría se posó sobre la piel sudorosa de Jorge y ambos juguetearon un poco antes de soltarse.

Desde entonces, La boda de mi mejor amigo fue una de las películas favoritas de Jorge y no se quejó lo más mínimo cuando le arrastraron a ver películas similares con Sandra Bullock, Drew Barrymore o Jennifer Aniston de protagonistas. Tenía la esperanza de que en algún momento sucedería de nuevo lo que había sucedido y que, quizás, en la oscuridad del cine, Álex y él, cogidos de la mano, se fundirían en un beso interminable.

No volvió a suceder, entre otras cosas porque a menudo se sentaba al lado de Migue, que comía palomitas sin cesar, o de Cheli, que se reía de forma explosiva y hacía comentarios para toda la fila. Tampoco volvieron a mencionar el asunto, ni para bien ni para mal. Jorge solo tenía ojos para Álex cuando los tres ya habían salido y se preparaban perezosamente para despedirse y volver a sus casas. Tenía la sensación de que Álex se encerraba en su mente para reflexionar sobre lo que había visto y no dejaba entrar a nadie.

Le gustaba tener nuevos amigos. Le gustaba Migue, su sinceridad y sus locuras. Le gustaba Cheli, siempre llena de energía a pesar de su vena iracunda. Pero, sobre todo, le gustaba Álex, aunque llevara siempre esas greñas y esos pantalones medio rotos, aunque hubiera crecido tanto que estuviese a punto de rebasarlo en altura. La Álex a la que había conocido primero y de la que se había enamorado como un tonto.

Habría visto cualquier comedia romántica una vez más, dos, las que hicieran falta, por volver a observarla con los ojos emocionados como aquella vez en el cine, por volver a sentir la mano de Álex encima de la suya.

Y tenía la esperanza de que, algún día, Álex saldría de sus reflexiones para buscarle. Porque no podía ser que fuera el único que pensara en esos temas. No podía ser el único que se sintiera mareado cada vez que estaba demasiado cerca de ella. Seguro que Álex pensaba en el amor para siempre como él. Solo tenía que esperar.

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Personajes de Un pavo rosa: Nuria

Hablemos de un personaje secundario que sale con cierta frecuencia en los actos I y II. Con vosotros…

Nuria Armentera, alias “la Nuria” o “Furcia Callejera”

  • Fecha de nacimiento: 30 de junio de 1982
  • Lugar de nacimiento: Madrid
  • Altura: 1,65 m
  • Pelo: Castaño
  • Ojos: Verdes
  • Otras características: Pija de corazón, pero el barrio se lo impide
  • Canción favorita: Quit Playin’ Games de BSB
  • Palabras más usadas: Tía, ese chico de ahí, lo dejamos el viernes, has visto eso
  • Orientación sexual: Heteroflexible
  • Fetiche inescapable: Lo peligroso
  • Miedos: No enamorarse nunca
  • Hija de: El comisario Armentera

La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa.
(Rafael Alberti)

Nuria Armentera es la hija única del comisario de la policía local de Alcalá de Henares y de un ama de casa que nunca se ha atrevido a decir esta boca es mía. Siempre le han dicho que es guapa, preciosa, divina; siempre ha despertado el interés de los chicos de su edad (y mayores) y las envidias de familiares y compañeras; así que llegar a la adolescencia con esa suerte y ese peso no es ninguna sorpresa para ella.

La vida de Nuria es normal, tan normal que le aburre. A sus dieciséis años, ya ve demasiado y, aunque no todo el mundo lo sepa, no siente lo bastante. Pero el mundo es extraño, y ese aire de indolencia que desprende Nuria es precisamente la clave para que otros la consideren misteriosa y atractiva. Entre otros, su último novio, Miguel Aguado, y su nueva compañera de pupitre, Verónica Harrington, alias Nick.

Nuria camina probándolo todo, explorándolo todo, al ritmo de la música que le gusta en cada momento (el pop, el dance, el techno), procurando no dejar huellas indelebles que la delaten ante los ojos de su padre. Pero hasta ella tiene sus límites… y sus lealtades. Intenta siempre mantenerse a cierta distancia de todos, no porque se considere culpable de nada, sino porque sabe que, a su alrededor, la gente es frágil. Sabe que, haga lo que haga, habrá un sector que siempre la culpe de todo, aunque muchos de ellos sean los que se ofrezcan voluntariamente para el sacrificio.

Quizá por eso, y por inercia, Nuria está acostumbrada a manipular siempre un poco, porque es difícil no manipular a aquellos que quieren ser manipulados. A menudo parece que se ponen delante precisamente porque quieren que la princesa les rompa el corazón. Por eso Nuria sigue adelante, aparentemente indemne y fresca como una rosa, dejando a su paso a una Nick muy furiosa que no termina de entender lo que le ha pasado.

Pero la princesa tiene un plan.

Nuria es inteligente, hedonista y pragmática. Es la primera que ve con claridad lo que nadie ha sabido ver hasta entonces: el tremendo cuelgue que tiene Álex por Nick. Sabe seducir a los profesores para que las notas que saca sean todo lo buenas que pueden ser. Cuando tenga la edad, entrará en la escuela de azafatas, cosa que no estima muy complicada. Y, a partir de ahí, será libre para volar adonde quiera. Sin promesas y sin hilos. Para encontrarse a sí misma si es que tiene que hacerlo, o para envejecer tranquila sin que nadie la juzgue.

En el fondo, los demás aman a Nuria u odian a Nuria precisamente porque saben que su belleza es preciosa ahora, que no durará para siempre; y mientras que Nuria es consciente de este hecho, el resto tiene problemas para aceptarlo.

En la casa de Nuria palpita este miedo bajo los pósteres de Backstreet Boys. Su padre, el comisario Armentera, de quien es el ojito derecho, la llamaba de pequeña su niña bonita y está dispuesto a defenderla de cualquiera que considere una amenaza para ella. Como, por ejemplo, de chonis rubias con un historial de disturbios callejeros y demasiado aficionadas a las drogas.

Datos curiosos:

  • Nuria Armentera está basada en una persona real… hasta el punto de que, en la primera versión de Un pavo rosa, llevaba su nombre y su apellido. Le cambié el nombre cuando se lo envié a las primeras editoriales y pensé: “Así seguro que basta”. Cuando tenía que entregar el manuscrito final, sufrí un repentino pánico y le cambié también el apellido. Tuve que cambiar la coña también, claro.
  • En la primera versión de Un pavo rosa, no era tan pacata con Nick ni se convertía en voz de la sensatez con ella. De hecho, le aceptaba aquel beso furtivo en la habitación. Y más. Me decepciona un poco que no ocurriera, pero es que realmente me molestaba para el argumento.
  • Para Un pavo rosa 2 consideré la posibilidad de que se hiciera novia de casi todos los personajes. Nuria es muy shippeable.
  • En el spin-off de Richi y sus hermanos también sale. Por supuesto, es la princesa. 😉
  • Sí, tengo algo con las princesas.
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Personajes de Un pavo rosa: Carmen

Hablemos de ese personaje al que todavía no se le ha visto mucho el pelo, pero que es posible que tenga un rol más importante en el futuro. O de “Diana, pero qué mal tratas a la única representante del colectivo LGBT (aparte de las protas, claro)”. Con vosotros…

Nya de la Rubia es demasiado mayor para ser Carmen, pero os da una idea de en lo que se puede convertir en un futuro. Y… sí, a mí también me gusta, desde luego.

Carmen Jiménez García, o Carmen

  • Fecha de nacimiento: 20 de octubre de 1981
  • Lugar de nacimiento: Alcalá de Henares
  • Altura: 1,64 m
  • Pelo: Negro (largo, muy largo)
  • Ojos: Negros
  • Otras características: Suele llevar faldas y abrigos demasiado grandes
  • Bar favorito: El Seis Son Seis
  • Palabras más usadas: ¡Anda!, ¡hala!, por ti, qué es eso, sentimiento, amor
  • Orientación sexual: Lesbiana
  • Fetiche inescapable: ?
  • Miedos: Que la abandonen, que la tomen por tonta
  • Hermanos: Natalia Jiménez (mayor), Richard Jiménez (mayor), Manuel Jiménez (menor)

NOTA: LA FICHA DE ESTE PERSONAJE SE ACTUALIZARÁ CON EL ACTO II.

Carmen es un personaje que me rondaba por la cabeza desde antes incluso de ponerme a escribir Un pavo rosa. Tiene las mismas cualidades que una de las primeras amantes que tuve, al menos en apariencia: esa entrega absoluta, esa especie de bondad innata, esa extraña inocencia apenas cuarteada pese a las circunstancias. Frente a la violencia que exudan todos sus hermanos, a Carmen no le gusta hacer daño a nadie. En el primer libro es poco más que una sombra que esquiva golpes y se queja débilmente de este tratamiento.

Aunque sus familiares le hagan daño a menudo, Carmen exonera a sus hermanos de casi todos los males. Para sorpresa de otros personajes, en su cabeza siempre habrá una disculpa vaga y alguna excusa (desde “en realidad no quieren hacerlo” hasta “bueno, pero lo hacen porque me lo merezco”).

En general, Carmen tiende a pensar a la vez bien y mal de mucha gente. Bien, porque es un personaje que genuinamente no es vengativo, al contrario que Nick y Álex, y cree que todo el mundo se merece otra oportunidad. Mal, porque como muchas personas que sufren abuso, ha aprendido a esperar que lo normal es que cualquier persona se porte mal con ella y a desconfiar si no es eso lo que obtiene.

Carmen quiere ser peluquera, pero tiene una idea muy vaga acerca de su futuro. De momento se contenta con ir poco al instituto y vivir por y para el amor y su familia. Cabe pensar que el comportamiento de la mayoría de sus hermanos en casa con ella no es el mismo que cuando están con otras personas. En particular, es posible que su hermana Natalia o incluso Richi la hayan protegido en varias ocasiones.

Aunque no es un personaje astuto o planificador, hay un aspecto al que no está dispuesta a renunciar: vivir como realmente siente. Con catorce años comenzó a salir con chicas y piensa continuar haciéndolo al margen de todas las consecuencias. En el seno de su familia y en la rancia Alcalá de los 90, esto no deja de ser un desafío en toda regla, su propia forma de rebeldía, aunque la propia Carmen se sentiría muy confusa de que alguien pudiera considerarla una rebelde.

En ocasiones me he preguntado si Carmen (tan joven, sin tapadera y tan segura de lo suyo) es creíble en su entorno, porque aunque he conocido chicas de un origen similar que eran calladas de día y las reinas de la fiesta por la noche, es cierto que no tenían TODOS los elementos en contra. Pero hay casos, y el relato de varias chicas gitanas y lesbianas ha venido a confirmarme las muchas habas que se cuecen en entornos que normalmente no asociamos con eso en absoluto.

Datos curiosos:

  • Con Carmen me he tenido que enfrentar a partes de mi propia homofobia, porque en algunos aspectos también retrata los comportamientos de varias personas con las que yo salía por Chueca. Comenzando por su uso de drogas casi ridículas y terminando por… en fin, la conoceréis mejor en el segundo libro.
  • Soy consciente de que Carmen provoca y provocará sentimientos ambivalentes. Lo considero algo positivo, al igual que con Nick.
  • Alguien, en algún momento, se enamorará de ella MUCHO.
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Personajes de Un pavo rosa: Gloria, la madre de Nick

La semana anterior pusimos el foco en Socorro, la madre de Álex; hoy vamos a hablar un poco de la madre de ese desastre llamado Verónica. Ambas podrían tener más en común de lo que parece.

Gloria Sánchez Torrijos, o la madre de Nick

  • Fecha de nacimiento: 1956
  • Lugar de nacimiento: ?
  • Altura: 1,64 m
  • Pelo: Castaño oscuro y rizado
  • Ojos: Marrones, casi color miel
  • Otras características: Vestidos nada sobrios y no siempre elegantes, no sonríe muy a menudo
  • Aficiones: Los hombres (a ser posible más jóvenes), el cine clásico, el vodka, las flores, bailar hasta el amanecer
  • Palabras más usadas: ¡Verónica!, ¿a ti qué coño te ha dao?, no me digas, siempre has sido una carga, yo he trabajao desde siempre
  • Orientación sexual: Heterosexual
  • Fetiche inescapable: Los militares estadounidenses
  • Miedos: Enfrentarse al vacío de su vida, tener (más) hijos, que la engañen (una vez más)
  • Cónyuges: Michael Harrington (separada de), una ristra de novios de nombres poco relevantes

NOTA: LA FICHA DE ESTE PERSONAJE SE ACTUALIZARÁ CON EL ACTO II.

Gloria es la madre de Nick Harrington, y gracias. Siempre está diciendo que aquello fue un error y que no debía haber pasado, pero pasó. Ahora tiene una hija adolescente con la que no se lleva precisamente bien y que le pone las cosas difíciles metiéndose en líos. Tampoco es que Gloria se preocupe demasiado por sacarla de ellos. Simplemente, no quiere nada que no sea vodka, ginebra o pastillas para dormir en su casa.

Lo último que no falte.

Gloria llegó del norte para trabajar en la base aérea de Torrejón como administrativa. Aunque era joven, se tuvo que poner a trabajar muy pronto y ya había vivido cosas que le habían amargado un poco la existencia. Según cuenta la leyenda, en la base se enamoró perdidamente de uno de los militares estadounidenses que acababa de poner el pie en España y ni siquiera hablaba el idioma: el soldado de la fuerza aérea Michael Harrington, después cabo, cuya hija heredaría posteriormente su cabello rubio, su piel pálida y sus orejas dignas de los aviones que tanto le gustaban.

Sin embargo, esta unión idílica se rompió no mucho después y, según cuentan, Gloria regresó a España sola, con Nick en brazos y sin una peseta en el bolsillo. Solo poco a poco salió adelante y con muchos altibajos en el camino.

Para Nick, su madre es poco más o menos que una adolescente peor que ella. Es cierto que odia ocuparse de la casa, las tareas administrativas (más allá de su trabajo) y que para muchos efectos se comporta como si estuviera libre y soltera. No tiene problema en invitar a vivir con ella al primer soldado (o, con suerte, piloto) que logra meter entre sus sábanas, quizás intentando cubrir rápidamente el dolor que supone vivir sola con el clon de una persona tan querida y tan odiada en su pasado. Sin embargo, en ocasiones la convivencia con estos señores deriva en infidelidades mutuas, peleas monetarias o broncas de todo tipo que Nick no le perdona.

Gloria no tiene amigos (suele estar demasiado ocupada echándose novio) y hay pocos momentos en los que sonría, pero entre estos está cuando ve una película de la época dorada de Hollwood con una copa. Cuando Nick observa a su madre por el rabillo del ojo viendo el drama de Clark Gable y Vivien Leigh, su madre sonríe, y Nick tiene la impresión de que es feliz.

Datos curiosos:

  • Gloria os sorprenderá en el acto II, pero quizás no tanto como Socorro. Si alguna vez se publican libros posteriores a la historia de Un pavo rosa, entonces… entonces sí que habría sorpresas.
  • Gloria no es tan iletrada como puede parecer. Simplemente no siente interés por la cultura. La considera una de esas “cosas bonitas” que le traen al pairo y que no tienen que ver con la realidad de su vida.
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Personajes de Un pavo rosa: Socorro, la madre de Álex

Dicen que la explicación de todo lo que hacemos, por activa o por pasiva, está en nuestros padres. Nadie se crea a sí mismo como el dios Ra egipcio. Estoy convencida de que, como dice la propia Nick, “al final, los padres se parecen a los hijos”. Con ustedes…

¡Qué bonitooo!

María del Socorro Sánchez y Fortún, o la madre de Álex

  • Fecha de nacimiento: 1952
  • Lugar de nacimiento: ?
  • Altura: 1,68 m
  • Pelo: Rubio oscuro y rizado
  • Ojos: Grandes y azul claro
  • Otras características: Gafas (de ver), vestidos sobrios pero elegantes
  • Aficiones: La artesanía, los mercadillos, el chocolate con churros, ir a la iglesia
  • Expresiones más usadas: ¡Alejandra!, ¡qué ven mis ojos!, ¡ay, ay!, como bien dice la Biblia, eso me lo paso yo por el arco del triunfo
  • Orientación sexual: Presumiblemente heterosexual
  • Fetiche inescapable: ?
  • Miedos: Perder a Alejandra, que Alejandra se desvíe del camino recto, que Alejandra no aproveche sus capacidades
  • Cónyuges: Alejandro Blanco (viuda de)

NOTA: LA FICHA DE ESTE PERSONAJE SE ACTUALIZARÁ CON EL ACTO II.

Socorro (nombre escogido por los lectores de Twitter) es la madre de Álex Blanco, y su única hija es parte integral de su vida. Según Álex, se ha pasado tanto tiempo intentando convertirla en la hija perfecta que le sería imposible admitir nada distinto. Según Socorro, lo único que quiere y ha querido siempre es el bienestar de su hija, con quien actualmente mantiene una relación bastante tensa.

Socorro nació en el seno de una familia de la alta burguesía y siempre ha tenido una relación estrecha con la iglesia. Es una católica convencida y trata de vivir según las Escrituras y el ejemplo de Jesucristo, aunque en ocasiones su visión ferviente y sentida puede resultar un tanto heterodoxa para ciertos sacerdotes. En cualquier caso, estos están de acuerdo en que es una persona buena y maleable que nunca haría nada que desestabilizara el sistema.

Socorro se dedica a sus labores porque es una de esas personas que, por suerte, nunca han tenido que preocuparse por minucias como si el sueldo del mes le daría para pagar todas las facturas. A cambio, sabe tocar el piano y hablar latín y griego perfectamente, además de otros idiomas.

Le gusta el arte y la artesanía, crea figuras y cajas de estaño y decora relojes y más relojes que cuelga por todos los rincones de la casa y que llevan la cuenta del tiempo hasta el último segundo, lo que la complace tanto como desespera a Álex. También tiene muy aprendido el hábito de la abnegación y es dada a ofrecer regalos y detalles a los que están cerca de ella, como su amiga Fina, madre de Jorge Soccoli, o su hermana Julia.

La madre de Álex es una señora en el sentido más clásico de la palabra. “Ante todo, dignidad”, recuerda Álex que fue capaz de decir entre lágrimas en el funeral de su padre. Para ella las apariencias no solo son importantes, sino que son parte integral de lo que es una persona. No basta con dar la impresión de que uno es decente y generoso, hay que serlo. Si una no quiere que la llamen embustera, lo primero es no serlo. Y si una quiere no tener nada que decir… lo primero es no tener nada comprometido que recordar. Cualquier desviación debe ser severamente examinada por cada uno en su interior.

A pesar de que lamenta profundamente la carencia de una figura paterna para Álex, Socorro es bastante fiel al padre de Álex, incluso después de muerto, y le resulta difícil sustituirlo. Se ha mantenido sin pareja oficialmente desde entonces (salvo ciertos desvíos que no llegaron a nada) y no muestra deseos de cambiar esta situación, aunque en ocasiones su hija ha presenciado escenas o encontrado señales que… en fin, le llevan a pensar que su celibato no es completo. No obstante, como con sus propios asuntos, Álex sigue la regla de “don’t ask, don’t tell” en su casa.

Socorro es consciente de que su hija es “especial”, como también lo era su padre. Alejandro podía ser difícil, pero era inteligente, oh, sí, y valiente, y buena gente. Por eso, siempre que Álex sea una persona moral y no llame la atención negativamente (un punto importante), lo considera una cualidad, algo de lo que su hija debería estar orgullosa.

Es probable que Socorro también sea especial a su manera, pero está demasiado ocupada preocupándose por la buena marcha de las cosas a su alrededor. También hay una cita que le gusta mucho por alguna razón y que siempre intenta poner en práctica: “No juzguéis y no seréis juzgados”.

Datos curiosos:

  • Lleva siempre un “bolso de madre”.
  • Creo que el personaje de Socorro os va a sorprender en el acto II.
  • Es otro de mis personajes favoritos.
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Personajes de Un pavo rosa: Jorge

Hoy ponemos el foco sobre uno de los favoritos de los lectores de Un pavo rosa. No querer a este personaje es muy difícil, sobre todo teniendo en cuenta quienes le rodean. Con ustedes…

Jorge se parece TANTO a George R. R. Martin de joven que casi duele.

Jorge Soccoli Cienfuegos, o Jorge

  • Fecha de nacimiento: 3 de enero de 1981
  • Lugar de nacimiento: Roma (Italia)
  • Altura: 1,73 m
  • Pelo: Castaño oscuro y rizado
  • Ojos: Marrones
  • Otras características: Gafas (a veces), gordito
  • Juego favorito: Diablo 2
  • Palabras más usadas: Vaya, pero, no, quizás
  • Orientación sexual: Heterosexual
  • Fetiche inescapable: El lesbianismo
  • Miedos: Decepcionar a alguien, enfadarse con alguien, no saber expresarse
  • Padres: Francesco Soccoli (responsable de administración de un hotel), Josefina Cienfuegos (auxiliar de medicina)

Jorge ha crecido en una familia tradicional, bastante aburrida y sorprendentemente feliz. En todos los sitios cuecen habas, pero los padres de Jorge se quieren con un amor relativamente tranquilo. Por lo tanto, el único hijo que lograron tener (y si fuera por ellos habrían tenido más) les salió tranquilo y callado.

Jorge está basado en varios chicos que conocí en mi adolescencia y adolescencia tardía. Físicamente se parece un poco a un amigo sevillano que tuve, que vino a estudiar a Madrid enamorado de una chica de aquí, sufrió de lo lindo cuando la chica le dejó y regresó a su pueblo hecho polvo.

Supongo que su historia me hizo pensar que una de las características ineludibles de Jorge es que ama con generosidad y de forma leal; porque aunque los amores de Álex también son muy exaltados, sus sentimientos son algo vivo y no están exentos de preguntas. El amor de Jorge es diferente. Es como un bloque compacto que se entrega y no puede negociarse.

Jorge ha estado enamorado de su amiga Álex Blanco desde casi el momento en que la conoció y sueña, quizás un poco inocentemente, con que ella le corresponda también. Eso no quita que pueda sentir otras cosas por otras chicas, porque no es de piedra. Uno de sus iconos sexuales es Madonna y ya tiene muy claro que tiene varios fetiches: el látex, las fustas, las rubias provocativas… y el lesbianismo.

Jorge es un poco “lesbiano” porque su forma de ser siempre ha hecho que se lleve mejor con las chicas que con los chicos. Aunque ha tenido algunos buenos amigos (y Migue es uno de ellos), a menudo encuentra que su relación con ellos se basa mucho más en compartir aficiones que en una verdadera afinidad personal. Con las chicas es diferente. Las chicas se hacen amigas de Jorge con rapidez porque aprecian varias cualidades importantes en él: es amable, paciente, se puede confiar en él y sabe escuchar. Lo cual, como a menudo sucede y para desesperación del propio implicado, no siempre implica que les resulte sexualmente atractivo, sino más bien que lo ven como un confidente y un apoyo. Eso sí, la mayoría, porque no hay mal que cien años dure…

Pero hacerse amigo de Jorge tampoco es fácil. Aunque en realidad es el chico más tierno del mundo, su apariencia puede resultar inquietante para algunos (ropa negra, pelo largo y rizado, expresión severa) y su afición por lo macabro echa para atrás a otros. A Jorge le gustan las películas gore, el porno duro y los videojuegos donde se mata cuanto más mejor. Solo Álex, Migue y Cheli entienden, aunque no comparten, esta particular inclinación, que no le exime de ver y disfrutar comedias románticas cuando es necesario.

Para conocer a Jorge también hay que superar la gran barrera de su timidez y su sarcasmo, que son su defensa ante toda la inseguridad que siente habitualmente. Jorge siempre se está preguntando: “¿Habré hecho lo correcto?”. A veces pontifica, a veces señala lo que nadie querría ver y a menudo se queda callado cuando el resto espera su opinión, porque no le gusta discutir con nadie y porque teme que su opinión no sea relevante en absoluto. Esta actitud desespera a Álex y a Cheli, que ven en ella una forma de cobardía.

REPITO: Duele.

Datos curiosos:

  • Para crear a Jorge amalgamé dos personajes que inicialmente tenían roles distintos en la novela.
  • Me gusta mucho el “Jálex” (relación Jorge/Álex), sea en plan amistad o incluso en plan romántico. Pero yo a Jorge lo shippearía casi con cualquier chica de Un pavo rosa.
  • Si hay secuelas de Un pavo rosa, estad seguros de que Jorge saldrá en ellas.
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Personajes de Un pavo rosa: Richi

Seguimos hablando en detalle de los personajes de Un pavo rosa. Después de las protagonistas, le toca el turno al que quizás tiene el dudoso honor de ser el personaje más odiado de los libros. Diana, ¿de verdad conociste a alguien tan desagradable?

Richard Jiménez García, o Richi

  • Fecha de nacimiento: 12 de agosto de 1979
  • Lugar de nacimiento: Alcalá de Henares
  • Altura: 1,74 m
  • Pelo: Negro (semilargo o corto, en ocasiones con mechas)
  • Ojos: Marrón oscuro
  • Otras características: Flaco, encorvado, poco preocupado por su vestimenta
  • Lugar favorito: La discoteca Radical, pero en realidad preferiría un chalet propio
  • Palabras más usadas: No me da la gana, hazlo, por qué, gacelita (a Nick)
  • Orientación sexual: Heterosexual
  • Fetiche inescapable: Las mujeres que le confrontan
  • Miedos: No llegar a nada, no poder escapar de su casa, que alguna chica le atrape
  • Hermanos: Natalia Jiménez (mayor), Carmen Jiménez (menor), Manuel Jiménez (menor)

Richi es un personaje inventado (como todos), pero, como casi todos, está inspirado en una persona real. En este caso se trataba de un conocido mío. Físicamente, Richi es una mezcla de uno de los novios de la portera de los guantes y esta persona, aunque tiene más de este último.

Este chico era uno de los hijos de los feriantes que se encargaban de poner las máquinas para todas las fiestas de mi pueblo y de los alrededores. Yo lo veía varias veces al año y, aunque no hacíamos ningún tipo de plan juntos, si estábamos por allí charlábamos o tomábamos algo. A menudo él venía seguido por una larga cola de hermanos, de quienes era el mayor. Se comportaba de forma protectora con ellos y, a la vez, los trataba con mucha dureza.

El personaje de Richi es el de un tipo pasado de rosca que quiere comportarse como si tuviera más años de los que en realidad tiene. A su edad, Richi ya ha visto muchas cosas y sabe que no tiene futuro en su casa. Aunque quiere a sus hermanos y no consiente que nadie diga nada malo de ellos, cuando los tiene delante los machaca. Especialmente a sus hermanas, que en su mente son el origen de todos los males, como probablemente haya escuchado muchas veces decir a su padre.

Richi piensa que solo él y su inteligencia (porque aunque es astuto, se cree bastante más listo de lo que es) pueden salvarle de un destino que no quiere y que incluye convertirse en algo parecido a su padre. En su mente está todo bastante planeado. El trapicheo con drogas le sirve para ahorrar y montar un negocio. El negocio le servirá para ganar dinero que después podrá invertir. El dinero que invertirá le servirá para ser millonario. Ningún trabajo por cuenta ajena le da la confianza necesaria que tiene en sí mismo, y desconfía profundamente de las motivaciones de todo el que se acerque a él o afirme apreciarle. Sobre todo si se trata de mujeres.

El único en el que confía realmente Richard Jiménez es el propio Richard Jiménez, pero tiene un problema: es consciente de sus propias debilidades. Le gusta el lujo, le gustan las chicas, le gusta mucho que confíen en él y, para su contrariedad, incluso siente afecto por ciertas personas. Entre ellas, Nick Harrington.

Con Nick, Richi tiene un verdadero conflicto de intereses: por una parte ansía utilizarla para sexo y compañía como podría hacer con cualquier otra chica, pero por otra parte, Nick le hace reír y le resulta interesante como casi ninguna otra chica. Discutir con Nick le estimula, le desafía. No hay mucha gente que se preocupe por él al nivel de desafiarle. Y de algún modo siente que tampoco ha empezado a desentrañar la madeja de sentimientos que es Nick. Aunque ambos tienen mucho en común, Richi tiene la sensación de que para Nick él no es lo que quiere o quizás, en realidad, lo que necesita.

Aunque Richi pueda ser despreciable en muchos sentidos, hay que reconocer que es un personaje que sale adelante solo, aunque siempre vaya a tropezar con sus propias debilidades. También es un personaje machista, pero una de sus debilidades son las mujeres fuertes, quizá por su madre, por su hermana mayor o por el resto de modelos femeninos que ha tenido cerca. Su arrogancia es real, pero es su escudo en un ambiente difícil, al igual que sucede con otros personajes de Un pavo rosa de los que hablaré en futuras entradas.

Siempre he visto a Richi un poco como Ralph Macchio, el chico de Karate Kid y Rebeldes, MENOS la cara de bueno.

Datos curiosos:

  • Su nombre SIEMPRE fue Richi. Incluso después de que me echase un novio al que llamaban… sí, justo, Richi.
  • Protagoniza un “spin-off” de Un pavo rosa junto a sus hermanos que a lo mejor podéis leer algún día. No tiene mucho que ver, es una novela de fantasía.
  • Sí, habéis leído bien.
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Personajes de Un pavo rosa: Nick

Seguimos con las entradas sobre personajes de Un pavo rosa con su otra protagonista, y me temo que esta la vais a disfrutar. Con ustedes, con todos, con picardía, con descaro, con… con… ¿me estáis mirando ya? ¿Aún no? ¿Por qué?

Esta camiseta la lleva Dulceida y es de The Tripletz Shop. ME ENCANTA.

Verónica Harrington Sánchez, o Nick

  • Fecha de nacimiento: 11 de septiembre de 1981
  • Lugar de nacimiento: Los Ángeles
  • Altura: 1,60 m
  • Pelo: Rubio platino
  • Ojos: Marrones (cuando llora se le ponen verdes)
  • Otras características: Orejas con personalidad, pecas, curvas bien puestas
  • Película favorita: Grease
  • Palabras más usadas: Joder, yo no he sido, hey, cool, no me jodas, bueno
  • Orientación sexual: Bisexual (dice)
  • Fetiche inescapable: Imaginarse a sí misma como en una película
  • Miedos: Ser una inútil, que no la quieran, que le pase algo a su madre
  • Padres: Michael Harrington (soldado, fuerza aérea de EE. UU.) y Gloria Sánchez (administrativa)

Si bien Álex está basada en mí, en Agnes de Fucking Amal y en Kim de Sugar Rush, Nick está basada en varias chicas con las que he tenido relación, en Elin y en Sugar. Obviamente, al ser uno de los personajes protagonistas, también tiene alguna característica mía (porque es casi imposible hacer un protagonista que no nos imite un poco).

Nick es una chica sensible y orgullosa, bastante egoísta (porque el mundo la ha hecho así), impulsiva y con mucha energía. Cuando la creé, quise que fuera un personaje con gran capacidad tanto como para el bien como para el mal. Nick, como un buen soldado, es capaz de hacer grandes cosas por aquello que quiere y de olvidarse de sí misma cuando está en juego algo importante. Pero también es capaz de actuar con total desprecio por los sentimientos de los demás, movida en muchos casos por una envidia o un sentimiento de competitividad que hunde sus raíces en su propia inseguridad. Nick tiene muchas cosas en la cabeza, buenas y malas; pero Álex y Richi estarían de acuerdo (y probablemente sería lo único en lo que ambos estarían de acuerdo) en que en su búsqueda de sí misma es capaz de destrozarte la vida.

A Nick le han dicho tantas veces que no vale para nada que está convencida de ello. Todo su afán histriónico por llamar la atención, por que otros la miren, no es más que una búsqueda compulsiva de cariño y aprobación. En el fondo no cree ser digna de nada parecido, y por eso se sorprende tanto cuando Álex parece quererla y respetarla. ¿Por qué piensa así? Si lo hace, seguro que es porque no la conoce.

Nick solo es capaz de luchar por lo que quiere cuando asume que es digna de ser amada, ya sea por Álex o por su padre el soldado, a quien Nick conoce poco, pero que se imagina como una especie de héroe de guerra y como el opuesto de su madre. La relación entre Nick y su madre, Gloria, está rota casi más allá de cualquier arreglo; son demasiados años de desencuentros. Aun así, duermen juntas y el estado de salud de su madre sigue siendo una de las preocupaciones principales para Nick, quizá porque también son demasiados años “cuidando” de ella.

Como puede imaginarse, en la vida real las Nicks no siempre logran tomar el toro por los cuernos y darse cuenta de dónde radican sus conflictos. Por eso Nick, haga lo que haga, siempre tendrá el impulso de culpar a los demás de SUS problemas (aunque logre contenerlo) y de buscar una salida fácil a los mismos: con dinero, con disculpas no sentidas, con engaños y mentiras. Podrá seguir este impulso o no, pero siempre será parte de ella.

Nick vista por Albaharu.

La delirante imaginación de Nick, que sin embargo se basa en patrones prefabricados (películas que conoce, sobre todo), así como las mentiras que se inventa para darse importancia o salir de un embrollo, las tomé de una amiga que mentía compulsivamente por razones parecidas a las del personaje, hasta el punto en que destrozó nuestra amistad. En estas escenas me identifico bastante con Nuria Armentera, que no cree a Nick, pero la escucha igualmente.

A Nick le gustaría ser el espíritu libre que dice ser, pero a la hora de la verdad, Álex está bastante más cerca de eso que ella. Nick ha encontrado una fortaleza en el hecho de que es sexualmente muy abierta (en teoría, que no en la práctica) y eso le otorga, en su opinión, una ventaja competitiva sobre las otras chicas. Aunque no sea la primera elección de la mayoría de los chicos, al menos puede darles lo que otras chicas no están tan dispuestas a conceder.

Sin embargo, la inserción de las chicas en su propia ecuación la rompe. En general, las mujeres desconciertan a Nick, y Álex más que ninguna otra. Le fascina y le aterra que sea capaz de admitir con tanta naturalidad lo que siente por ella. Esta bipolaridad con lo que Álex es y Nick querría ser es el origen de buena parte de la tensión sexual por parte de Nick. Para perfilarlo me basé (sin vergüenza ninguna) sobre todo en una chica (rubia) con quien tuve una relación muy intensa durante casi un año. Creo que sus interacciones conmigo podrían resumirse en la canción de los Pet Shop Boys:You only tell me you love me when you’re drunk.

No ha sido la única chica de este tipo en mi vida. Indecisas hipersensibles sí que ha habido unas cuantas, pero por mucho que yo tenga la misma inclinación que Álex por las chicas parecidas a Nick (chonis inquietas e imaginativas con potencial para el bien y para el mal), resulta que, sorpresa, estas no suelen interesarse mucho por las intelectuales gafotas que les hablan de cosas que no entienden. Pero sí que han existido momentos locos de ir en moto sin casco con alguien que conducía demasiado rápido, de ser arrastrada a una macrodiscoteca y besada en secreto, y por eso sé que puede ocurrir. No sucedió con la chica de mi adolescencia que en su momento comenté, la portera de los guantes viejos, pero algunos patrones son difíciles de romper.

Datos curiosos:

  • Nick es uno de los personajes que más me hacen reír y me divierte darle grandes chascos.
  • Me encanta escribir las escenas de Keanu Reeves y Brad Pitt en la mente de Nick.
  • Para decidir su apellido, estuve semanas diciendo en alto un montón de posibilidades. Hasta que encontré Harrington. Tenía la sonoridad perfecta.
  • Cuando escribo los diálogos de Nick, me baso en el timbre de voz que recuerdo de la portera rubia. No puedo evitarlo.

Nick en el acto II, vista por Henar Torinos.

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Personajes de Un pavo rosa: Álex

Voy a inaugurar una nueva serie de entradas que me permite onanizar con otro aspecto de Un pavo rosa del que estoy especialmente orgullosa: sus personajes. Y, cómo no, a vosotros os permite hincar el diente en la chicha, que viene a ser: Diana, ¿alguna vez te masturbaste con un boli de colores? Diana, ¿alguna vez hubo en tu vida alguien tan, tan, TAN como Richi, como Nick? Venga, entremos en materia con esa protagonista con la que me asociáis todos, me conozcáis en persona o no: Álex.

Alejandra Blanco Sánchez, o Álex

  • Fecha de nacimiento: 28 de febrero de 1981
  • Lugar de nacimiento: Berlín-Este
  • Altura: 1,75 m
  • Pelo: Castaño oscuro
  • Ojos: Azul oscuro
  • Otras características: Gafas, delgada y huesuda
  • Libro favorito: La divina comedia, de Dante
  • Palabras más usadas: Teóricamente (y todos los adjetivos posibles en -mente), concepto, pasado, yo
  • Orientación sexual: Lesbiana, pero es complicado
  • Fetiche inescapable: Los objetos con forma parecida a los bolígrafos de colores
  • Miedos: El paso del tiempo, las arañas
  • Padres: Alejandro Blanco Méndez (cuerpo diplomático del Estado) y María del Socorro Sánchez (sus labores)

Álex tiene diecisiete años (al comienzo del acto I) y es una persona peculiar. Es friki (muy friki), idealista (muy idealista), culta, bastante brasas, un poco elitista y, a su manera, rebelde. No fue en absoluto difícil de crear: en casi todos los escritores vive una pequeña Álex. Tiene algo de Agnes de Fucking Amal, algo de Kim de Sugar Rush y el resto soy yo. Tal cual.

Dicho esto, lamento decir que no me he masturbado nunca con un boli de colores. Esa escena de Álex se inspira en experiencias que otras personas me han contado, chicos y chicas. Es curioso pensar que, en este mismo momento, en algún lugar, hay un adolescente pensando en posibles aplicaciones masturbatorias de objetos comunes.

Álex no solo se inspira en mi forma de ser y de pensar, sino que su aspecto es, al 85% (porque yo no tengo los ojos azules ni nunca estaré delgada), una copia calcada del monstruito pseudogrunge que tenía que ser yo con quince años. Vaya por delante que me encanta esa estética, pero qué mal la llevaba. La pobre Álex, como yo, acumula cruces celtas y se pone ropa oscura sin saber qué combina con qué, suda sus camisetas negras de Nirvana y mira a través de unas gafas que probablemente le ocupen media cara. También lleva anillos, al contrario que yo, pero esto tiene truco porque uno es la alianza de su padre, que como sabemos murió cuando nuestra Álex era pequeña.

Álex tiene una característica que se inspira en una cualidad mía, pero que es mucho más extrema: al contrario que su amada Nick, realmente tiene muy poca vergüenza porque le importa bastante poco lo que digan de ella. Por eso Jorge se fascina de que se pueda hablar con ella de cualquier cosa y por eso suelta tantos comentarios fuera de lugar. Esto me ocurría a mí TODO EL RATO cuando era niña. Solo conocí la vergüenza más tarde, cuando me hice adolescente y comencé a preocuparme por la imagen que la gente podría tener de mí. Se ve que este lado de la adolescencia solo ha tocado de muy refilón a Álex.

El lado negativo de esta característica es, evidentemente, que Álex vive totalmente encerrada en sí misma y le cuesta un montón bajar a la realidad. De hecho, considera (y duele darle la razón en algunos casos) que ponerse a la altura de otros es en el fondo rebajarse. Así que sus interacciones con los demás siempre son difíciles, porque a Álex le cuesta entender nada desde el punto de vista de los otros y solo poco a poco aprende a ajustar su discurso según la persona que tenga delante y su situación.

Álex vista por Albaharu.

Álex es fiel por naturaleza, PERO solo con las personas que han entrado en su selecto círculo, como su amigo Jorge. También es posesiva (más que celosa) y un poco absorbente: ella es entregada, cierto, pero también exige ser el centro de atención de quienes están con ella. En el fondo, Álex es muy sensible al cariño y le aterra la idea de perder a aquellos que están cerca como perdió a su padre.

Como personaje profundamente idealista, Álex vive de acuerdo con un férreo sistema de valores en el que cree. Y por eso su inocencia, digamos, su incorruptibilidad en algunos casos, es una especie de llamada al desastre. Por desgracia, Álex es el personaje del que siempre se burlará alguien, que siempre tendrá problemas aunque no los busque. Porque el mundo no funciona así y hay mucha gente con ganas de demostrárselo.

Los personajes como Nick o los hermanos de Richi se sienten fascinados en mayor o menor medida por ese toque de pureza de Álex y a la vez quieren mancillarlo. Romperle las expectativas. Bajarla a la realidad. Pero con un poco de suerte, y si no han entrado en su círculo privado, su sarcasmo o sus burlas apenas harán mella en Álex. El problema viene, evidentemente, si el daño proviene de alguien cercano o si la burla se convierte en una agresión. Álex tiene pocas defensas salvo su inteligencia y su capacidad de razonar, pero hay ciertas personas con las que no se puede razonar. Esto es algo que aprendí, a malas, en mi adolescencia.

A pesar de todo esto, Álex no es un personaje carente de lados negativos. De su férreo sistema de valores está excluida su madre, a la que Álex guarda especial rencor por haberla “guardado en una urna” durante toda su infancia y por haberla cambiado de país a menudo (solo dos veces, en realidad). Por otra parte, los personajes más íntegros son los que hacen más ruido al caer. Por eso, cuando Álex comete actos mezquinos o deshonestos, su Bajada a los Infiernos es mucho más pronunciada que la de otros personajes y suele incurrir en comportamientos francamente aborrecibles. No es casualidad que La divina comedia sea uno de sus libros favoritos; cuando Álex se enfada de verdad, se da un paseo por el infierno.

Hay otros pequeños aspectos de Álex que también tomé directamente de mí, pero casi nunca al cien por cien. Por ejemplo, a Álex le aterran las arañas y le apasionan las hormigas. También Álex tiene, aunque muy discretamente todavía, una ligera inclinación por el BDSM que nada tiene que ver con el (escaso) sexo real del que disfruta en los libros, sino más bien con una situación imaginada en la que el sexo pueda ser exclusivamente un instrumento, algo casi mecánico que le permita dejarse llevar y vaciar la cabeza. Por eso coloqué, como quien no quiere la cosa, el libro La venus de las pieles en un lugar privilegiado de su biblioteca.

La biografía de Álex, aunque tiene algunos puntos en común con la mía, no es ni por asomo igual. Mi padre no está muerto, por suerte. Mi madre no es una fanática religiosa, ni siquiera es religiosa. Sí hubo una chica rubia que revolucionó mi vida, pero no se convirtió en lo que se convierte Nick para Álex. Yo me he acostado con más chicos que Álex, entre otras cosas porque me quité pronto esa reverencia a la intimidad que todavía tiene ella y porque siempre tuve claro que los penes no me eran indiferentes.

A veces me gustaría poder hablar con Álex y darle consejos, porque es un poco hablar con mi yo adolescente. Le diría que tuviera esperanza, que todo mejora. Pero Álex probablemente me diría lo mismo que Agnes en Fucking Amal: “¿Y para qué quiero ser feliz dentro de veinte años? Yo quiero ser feliz ahora”. Yo pensaría que a lo mejor no está en su ADN ser feliz. Pero eso no se lo diría.

Datos curiosos:

  • Siento placer cuando alguien la llama “Alejandra”. También me gusta cuando Nick le dice: “Joder, Álex”.
  • Escribir los diálogos de Álex es un poco una liberación y un gustazo, teniendo en cuenta que pocos personajes hablan en su mismo registro.
  • Inicialmente su nombre no era Álex, pero sí empezaba por A; eso siempre estuvo claro. “Álex” como nombre de chica no se puso de moda en España hasta hace muy poco.
  • A veces, para escribir escenas de Álex, me pongo la canción de Alejandro de Lady Gaga y la tarareo. Ale-ale-jandro, Ale-ale-jandro.

Álex en el acto II, vista por Henar Torinos.

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Crónica del concierto #lovethe90s en Barcelona

Como mis amigos saben que soy una gran fan de los 90, me habían regalado una entrada por mi cumpleaños para el concierto Love the 90’s en Barcelona el 7 de julio de 2017. No tengo palabras para describir el cartel. Ace of Base (bueno, solo Jenny, pero era “la morena de Ace of Base”), Vengaboys, Whigfield, Gala, Snap!, Rebeca, Chimo Bayo… Vamos, era como el sueño tecno de Un pavo rosa, así que fui. Esta es una pequeña crónica de los hechos. AVISO QUE VAN CINCO HORAS DE MI VIDA más todo el tiempo que pasamos esperando el comienzo, así que quizás lo de “pequeña” sea relativo a lo que viví.

Estábamos en el Palau Sant Jordi, el estadio de conciertos que está en mitad de Montjuïc y que resulta bastante agradable al llegar (¡explosión de naturaleza!), pero menos cuando llega la hora de irse. Nada más entrar, yo me compré una camiseta que lucí en el Orgullo y que pienso llevar hasta que se le desgaste la pegatina, porque me representa.

Mis amigos me habían reservado un asiento en una grada y lo agradecí mucho, porque una ya está un poco mayor para andar dando botes en pista durante varias horas (a ver, si asisto a un evento de música de fiesta de los 90, lo normal es que esté abuela). Sin embargo, el público estaba a tope y dándolo todo tanto en pista como en las gradas, por lo que no nos sentamos hasta después de la primera media hora. A mi lado había una chica monísima que parecía haber venido sola, cosa que no le impedía bailar como una condenada, y el lococoñismo se extendía por arriba y por abajo de mi grada. La gente venía disfrazada, borrachita, puesta

Empezamos con la primera mezcla de los Jumper Brothers, los DJ que ponían música entre actos y que terminaron por hacérseme eternos a pesar de que movían a las masas, y luego salieron OBK. Aunque les tengo mucha simpatía, la actuación fue bastante penosa, sobre todo en la parte vocal. Lo mejor fue cuando cantaron El cielo no entiende, y aun así tenía la sensación vergonzosa de estar apropiándome de los años 2000 (1). Me dejaron con bajón.

Después vinieron New Limit, a las que apenas recordaba, aunque me sonaba la canción de Smile. No me impresionaron, pero gracias a ellas (y al corsé kawaii en el escenario) recuperé parte del ánimo, que alcanzó cotas esplendorosas cuando salió la gran Whigfield… sin presentación. ¡Estaba cantando Think of You (sí, esa canción que se parece tanto al Saturday Night sin serlo) y la peña ni siquiera la reconocía! (Por cierto, está divina.) Era muy triste. Creo que el público habría recordado más Gimme Gimme o Last Christmas, aunque no sé si esta la habría podido cantar al ser una versión de Wham!

Cuando Whigfield terminó, salió Fernandisco (que está igual) a explicar quién era, dijo que le tenía mucho cariño y que arrasaba en Holanda. (Fernandisco, cariño, es danesa.) Cagadas aparte, hubo el Saturday Night de rigor con baile incluido. En aquel momento ya tuve claro que las coreografías y las pintas de los bailarines en el escenario eran de lo mejor del evento. Todos eran muy auténticos.

Luego Whigfield salió de escena sin cantar nada más, supongo que para irse a cenar unas croquetas o algo así, tuvimos más sesión discotequera al estilo Radical y empecé a tener la impresión de que las dos partes del evento no terminaban de casar: por un lado la macrofiesta tecno, que no necesitaba de ningún cantante, y por el otro la actuación de los artistas, que en muchos casos se veía eclipsada por los visuales de los entreactos. Yo, que soy más purista y más popera, habría preferido más énfasis en los directos (y más cuidado en el tratamiento sonoro) y menos en el rollo de discoteca; pero por la reacción del público, que flipaba casi más con los Jumper Brothers que con los artistas de la época, tuve claro que la mayoría no estaba de acuerdo conmigo. Business as usual.

Después de Whigfield tuvimos a Jenny de Ace of Base, a quien se le caía el pinganillo de la oreja todo el rato y dirigía miradas asesinas a donde se suponía que estaba el control. Cantó dos veces All That She Wants (?), en distintas versiones, y después Beautiful Life. Habría preferido otro tema, porque los Ace los tienen para dar y tomar, pero no me quejo.

Así llegamos a uno de los puntos fuertes, para mí, del concierto: los Vengaboys. En realidad, de la formación original poco queda, pero ¡seguían bailando! Más despacito, claro, pero eran sus bailes de siempre con sus vestimentas habituales. Cantaron Boom, Boom, Boom, Boom, Up & Down y We’re Going To Ibiza: muy bien escogidas. Me habría encantado escuchar Uncle John From Jamaica o La parada de Tettas, pero sabía que era soñar. 😉 Me lo pasé muy bien, bailé mucho, disfruté mucho, regresé a la época.

Después llegó Rebeca (la única y verdadera), que daba botes por el escenario con una energía envidiable. Fernandisco le dijo: “Rebeca, estás como una potra de carrera”… Esto, sí, bueno. Cantó Corazón, corazón, luego otro tema que yo no reconocía demasiado y, claro, OH, QUÉ SORPRESA, FERNANDISCO, NO LO ESPERÁBAMOS PARA NADA, Duro de pelar. Por entonces la gente empezaba a estar agotada. Llevábamos la mitad del concierto y ya no tenemos la energía de los dieciocho años. Aquí fue cuando mi compañero y yo empezamos a preguntarnos: “¿Cuánto falta?”. Pues aún quedaba…

Fernandisco presentó a Snap! (I Got The Power y Rythm is a Dancer) diciendo que eran de Estados Unidos y diciendo mal sus nombres. Snif. Fernandisco, cariño, ¿tantos años en la radio y aún no sabes que en el eurodance, si alguien es de EE. UU., es por pura chiripa? Snap! son alemanes e hicieron una gran actuación pese al agotamiento general del público. Yo me sentía un poco niña de cinco años con las directrices de Fernandisco, aunque reconozco que eran… pues muy suyas:

—¿Queréis esto?
—Síiii…
—¡No os oigo!
—¡Síiii!
—¡Ahora más fuerte y con los brazos en alto!
—¡Wiiii!

Cuando llegaron Viceversa, yo abandoné el asiento de la grada para ir al baño y reponer fuerzas. La verdad es que no me decían nada, aunque el estribillo de “tu piel morena sobre la arena” me traía recuerdos. Estuve escuchándolos desde arriba hasta que regresé a mi sitio. Después vinieron Technotronic con Pump Up The Jam y más canciones de los Jumper Brothers. Aunque conocía la enorme mayoría, me sorprendió que había algunas que no me sonaban y que, sin embargo, el público a mi alrededor bailaba (cuando tenían energía; ahora se levantaban y se sentaban a intervalos).

Empecé a entrar en trance introspectivo y seguí en él durante toda la actuación de Corona, la brasileña de “Esas son Reebok o son Nike”, que sinceramente habría necesitado un arreglo de sonido IMPORTANTE. Eso sí, ella estaba encantada de estar allí y se ponía a cantar a cappella canciones que no eran suyas, como Saturday Night (espero que Whigfield siguiera comiendo croquetas) o I Will Always Love You, con la que casi me explotaron los tímpanos. Mi compañero se inclinó sobre mí y me dijo que podíamos irnos si quería, pero…

… Yo no había venido para irme antes del final, y me alegro, porque después salió la impresionante Gala. En cuanto comenzó Come Into My Life, tuvimos claro que iba a ser la mejor voz y la mejor actuación. Ya había oído que Gala era buena en directo, pero se lo tomó en serio. Levantó al público agotado con tres canciones (por supuesto, entre ellas Freed From Desire) y al final nos obsequió con otra actual porque le dio la gana. Gala no venía a actuar en un evento nostálgico, venía a dar un concierto, y ese espíritu era el que yo estaba deseando ver. La aplaudimos a rabiar.

No recuerdo mucho más salvo que yo me derrumbé en el asiento y comí la comida de picoteo que trajo mi compañero (que me dijo “no quieres saber el precio”). Reviví, eso sí, durante la última actuación, curiosamente la de Chimo Bayo, que parecía un alien con el casco con luces que se había colocado. Me pareció brillante y muy en la línea del ambiente de los 90, aunque creo que solo reproducía sus propias actuaciones en los 90. No sé cómo, me encontré bailando a saco con “Exta sí, exta no” y sus famosos “hu-ha”. Ya había desistido hasta mi compañera mona de la derecha, que se había arrastrado hasta la salida, y cuando terminó Chimo, pensé que a lo mejor también sería hora de ahuecar el ala.

No pude hacerlo porque cantaron Sensity World, solo una canción (Get It Up). De nuevo, no recordaba ese tema para nada, lo cual fue una pena, porque era el broche de la fiesta. Pero bueno, aplaudimos y nos abrazamos y silbamos y nos dirigimos con los huesos machacados hacia las salidas.

Eran más de las tres de la mañana cuando una horda de treintañeros y cuarentones se derramó por las carreteras de Montjuïc en busca de un taxi, un bus, un algo con lo que llegar a sus casas. Nosotros bajamos andando hasta plaza de España y llegamos a casa sobre las cuatro y media, que ya va siendo hora de meterse en la cama para unos abuelos.

En resumen: un gran evento, conocí el Palau Sant Jordi y me lo pasé de puta madre, pero no creo que repita cuando intenten replicarlo sin los artistas (porque lo harán). Quizá tenga más sentido así: no montas un macroconcierto para que las “estrellas” queden en segundo plano, porque muchas siguen en activo y ofrecieron grandes espectáculos. Y, si realmente lo que al público lo único que le importa es el efecto nostalgia y bailar un poco de música de éxtasis, ¿qué necesidad había de traer a toda esta gente? En fin, yo al menos lo agradezco. (Por cierto, ¿¿qué diablos usan estos artistas para estar tan de buen ver a día de hoy?? ¿¿¿Duermen en formol???)

Espero (deseo) que el éxito de este evento anime a otros bares y clubes a hacer noches temáticas de los 90. A veces escucho música de ahora y tengo la sensación de que hay una regresión a esta década, sobre todo en lo que respecta a la música de discoteca. Me alegro de que le vaya llegando su reconocimiento, aunque sea muy tarde.

Si os gusta la época de Un pavo rosa, os recomiendo pasaros por la página del evento para ver si habrá sesiones futuras en vuestra ciudad. 🙂

(1) Yo soy muy respetuosa con la música de cada década y me molesta mucho cuando en una noche de los 80 plantan sin despeinarse canciones de los 90 o de los 70. Cuando eso pasa, me da la sensación de que el DJ no está haciendo bien su trabajo y/o no tiene la formación suficiente para distinguir. Este evento se ajustó muy bien a la década en cuestión y creo que captó el espíritu discotequero que pretendía recrear, aunque sonaron algunas canciones posteriores por parte de los cantantes (lo cual es comprensible) y los Jumper Brothers, por su parte, se desviaron un poco con canciones como “It’s My Life” de Bon Jovi (2000) y, LO MÁS RARO, una versión makinera de “Total Eclipse of the Heart” (¡1983!)… que aparentemente gustó al público.

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